¿Cómo elegir una válvula termostática?

¿Cómo elegir una válvula termostática?

Recientemente hemos publicado una entrada en el blog sobre los aspectos imprescindibles que hay que tener en cuenta acerca de la válvula termostática, y en esta ocasión queremos profundizar en una de las partes que la componen, el cabezal termostático. Qué variedad existe en el mercado, qué diferencias existen entre los distintos modelos y cómo debemos elegirlos.

La válvula se compone de una válvula termostatizable, que une las tuberías con el radiador y por otro lado un cabezal termostático que regula automáticamente el ajuste de la temperatura de cada radiador de forma individual, alcanzando así la temperatura de confort de forma gradual y necesaria en cada estancia, sin malgastar energía.

El cabezal termostático acciona el eje de apertura de la válvula termostatizable, el cual controla el caudal de agua que circula por el emisor, y por lo tanto su potencia térmica.

Es decir, permite mantener una temperatura de confort a la temperatura que deseemos, siendo lo más recomendable entre los 20 y 21 grados en el salón y una temperatura más baja en los dormitorios.

 

Válvulas termostáticas eficientes

Con el uso de válvulas con cabezal termostático se consiguen ahorros de energía de entre un 10 y un 15% respecto a no usar elementos de regulación en radiadores. Es un elemento que además de ayudar a nuestro bolsillo también contribuye a preservar el medio ambiente. Tanto es así que existe una etiqueta energética denominada TELL (Thermostatic Efficiency Label) que permite obtener una calificación de la eficiencia energética de las válvulas.

La etiqueta TELL permite que el usuario sea capaz de detectar un ahorro inmediato, real, derivado de tener una válvula más eficiente, testada con un sistema basado en normas internacionales y fácilmente comprensibles, siendo la letra A el valor mejor valorado.

La clasificación TELL tiene en cuenta criterios relevantes como la influencia de la temperatura del agua, la histéresis, el tiempo de respuesta y la influencia de la presión diferencial.

 

¿Cómo actúa el cabezal termostático?

Su funcionamiento se basa en la comparación de la temperatura ajustada con la temperatura real de la habitación, que recibe a través de un sensor de temperatura en la habitación que contiene el radiador.

La válvula actuará en función del sentido y el valor de la desviación instantánea de las dos temperaturas que hemos señalado, por lo tanto:

  • Si la temperatura ajustada es mayor que la temperatura real de la habitación, el actuador abrirá el paso de agua al emisor para aumentar el aporte térmico y así conseguir elevar la temperatura de la habitación.
  • Si la temperatura ajustada coincide con la temperatura real de la habitación, el actuador mantendrá su posición.
  • Si la temperatura ajustada es menor que la de la habitación, el actuador cerrará el paso del agua al emisor para reducir el aporte térmico y así conseguir que baje la temperatura de la habitación.

 

¿Qué tipos de cabezales termostáticos existen?

Actualmente nos encontramos con variedad de cabezales en el mercado, que se pueden clasificar en tres grupos:

  1. Cabezales manuales. Permiten abrir o cerrar el paso del agua en el radiador de manera manual.
  2. Cabezales termostáticos, que permiten mediante un mando giratorio seleccionar la temperatura según la escala de regulación que aparece en ellos.
  3. Cabezales termostáticos electrónicos, disponen de una pantalla con teclado para su ajuste y programación. Hay modelos que son programables y otros que solamente controlan la temperatura. También existen cabezales electrónicos a distancia, con programación remota a través de un panel de control e incluso una aplicación vía Internet.

Estos últimos, los cabezales electrónicos que se pueden controlar a distancia, se suman a los accesorios que consiguen tener un hogar domotizado. Este tipo de tecnologías permite una gestión eficiente del uso de la energía, aporta seguridad y confort además de comunicación entre el usuario y el sistema de una manera fácil y con independencia de donde se encuentre el usuario.

Existen modelos en el mercado que permiten descargar una aplicación en los teléfonos móviles para programar, desde cualquier punto en el que nos encontremos, los cabezales termostáticos de nuestra casa. Estos cabezales han desarrollado capacidades de gran utilidad como por ejemplo la detección de ventanas abiertas.

En caso de que los cabezales termostáticos se encuentren en una posición que impida la correcta medición de la temperatura, como por ejemplo en los casos que existe un cubre radiador, se debe contar con sensores de temperatura que puedan medir correctamente la temperatura.

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Sabías que…

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) obliga a controlar la temperatura de forma independiente en las estancias principales de la vivienda (con excepción de pasillos, cocina y baños) y, en una instalación con radiadores, se hacer instalando válvulas termostáticas pudiendo obtener un ahorro energético de hasta un 15% adicional.[/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]

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