¿Cómo resolver problemas a través de las auditorías energéticas de edificios?

¿Cómo resolver problemas a través de las auditorías energéticas de edificios?

¿Cómo pueden las auditorías energéticas de edificios ayudar a resolver problemas relacionados con un consumo excesivo de energía en las comunidades de propietarios?

Dado que no se puede mejorar en eficiencia energética si primero no sabemos cuánta energía se consume en un  edificio, realizar una auditoría energética podría entenderse como el “punto de partida”. Es una herramienta que  permite medir y conocer exactamente cómo se reparten los consumos energéticos del edificio y, a partir de ahí, se puede diseñar un plan de mejoras e iniciar acciones adecuadas.

Efectos globales de las auditorías energéticas de edificios

Según refleja la Guía de Auditorías Energéticas en Comunidades de Vecinos, el sector residencial es responsable de casi el 25% del consumo total de energía final  en la Comunidad de Madrid. En los últimos quince años, este consumo ha ido creciendo, lo que se debe en gran medida a los hábitos de las personas, que cada vez demandan más confort térmico.

El objeto de realizar una auditoría energética es evitar que el consumo de energía final continúe incrementándose, sin que por ello las familias vean disminuido su nivel de confort.

Una auditoría energética comprueba qué aspectos del edificio y de las instalaciones están realizando u consumo excesivo de energía y propone soluciones para reducir dicho consumo y mejorar la eficiencia energética.

Es importante que las personas se conciencien de que la suma de muchos esfuerzos individuales por mejorar la eficiencia energética en las comunidades de vecinos tendrá un efecto global, ya que de ese modo se disminuye la emisión de gases contaminantes de las ciudades y también se contribuye a disminuir la excesiva dependencia energética del exterior que sufre nuestro país.

Por ello, las instituciones cada vez se ponen en marcha más campañas de concienciación y ayudas a la mejora de la eficiencia energética de los edificios. De hecho, la Unión Europea establece como objetivo para 2020 la reducción en un 20% de la demanda energética y que un 20% de esa energía se satisfaga con fuentes de energía renovables.

Efectos particulares de las auditorías energéticas

Aunque existe una gran heterogeneidad en el parqué de viviendas (existen viviendas de nueva construcción y otras de más de un siglo de antigüedad; edificios unifamiliares frente a grandes bloques de viviendas…), según la Guía de Auditorías Energéticas, las auditorías energéticas siempre deben:

  • Realizar un estudio integral que analice la situación energética del edificio y de sus instalaciones.
  • Comparar cambios, acciones y modificaciones a fin de obtener un conjunto armónico y óptimo de soluciones que conduzcan a un gasto energético menor, con una mejora de los servicios prestados, una mayor durabilidad de los equipos y un aumento en la sensación de confort de los inquilinos de la comunidad.

En cualquier caso, la realización de una auditoría debe facilitar una serie de recomendaciones o consejos prácticos que contribuyan a mejorar el funcionamiento de tan variadas instalaciones y fomentar el incremento de la eficiencia energética en ellas.

En edificios de viviendas con instalaciones centralizadas de calefacción y agua caliente estas son algunas de las recomendaciones a seguir para mejorar la eficiencia energética de la comunidad de propietarios:

 

1. Reemplazar equipos antiguos y poco eficientes

Se recomienda sustituir las calderas que tengan más de quince años y adecuar su potencia a la carga del edificio.

Igualmente, es beneficioso sustituir equipos de regulación y control de más de quince años ya que, dado el avance de la tecnología, existen actualmente nuevas variables que antes no se tenían en cuenta, entre ellas, las condiciones climáticas exteriores, discriminación horaria, telegestión, etc.

 

2 Combustibles eficientes o renovables

Los equipos de carbón son ya una tecnología obsoleta y, tal y como refleja la normativa europea, deben ser sustituida por equipos que utilicen fuentes de energía más eficientes, como por ejemplo el gas.

También se debe analizar la posibilidad de implantar una instalación de energías renovables como biomasa, solar térmica o geotermia, a fin de que parte de la energía consumida en el edificio provenga de fuentes renovables.

 

3. Evitar grandes diferencias térmicas

Comprobar la zonificación del edificio para corregir diferencias de temperaturas entre las orientaciones norte y sur, para evitar que en ciertas épocas del año se creen importantes desigualdades térmicas.

 

4. Evitar pérdidas energéticas debido a un mal aislamiento

Durante la rehabilitación de fachadas se recomienda mejorar el aislamiento térmico de la fachada del edificio, sin descuidar marcos de puertas y ventanas y vidrios. Las instalaciones de dobles ventanas o doble acristalamiento reducen notablemente las pérdidas térmicas en invierno y las ganancias en verano.

No hay que olvidarse de comprobar que los cajetines de las persianas no tienen rendijas y están convenientemente aisladas, ya que es otro foco que puede hacer perder la temperatura.

5. Optimizar el sistema de iluminación

Aprovechar al máximo la luz natural es una medida sencilla que, sin embargo, permite ahorrar en gastos de iluminación. En las zonas comunes, que requieran un uso esporádico de la iluminación, se recomienda utilizar elementos presenciales; que permitan iluminar las estancias cuando se detecte la presencia de personas.

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