Una alimentación saludable te ayuda en el trabajo

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Una alimentación saludable te ayuda en el trabajo

 

alimentación trabajoEn 2025, 2.700 millones de adultos tendrás sobrepeso y 177 millones serán obesos; éstas son las dramáticas cifras que se desprenden del último informe realizado por  la Federación Mundial de la obesidad y que se han hecho públicas con motivo de la celebración del día mundial de esta enfermedad.

Entre los motivos que se señalan para ese aumento se encuentra un tipo de vida más sedentaria motivada por puestos de trabajo en los que la actividad física apenas está presente.  Nuestra alimentación y actividad física influyen en nuestro rendimiento no sólo a nivel laboral sino también en nuestra calidad de vida. Por ello, hoy queremos focalizarnos en una serie de hábitos saludables que nos pueden ayudar a sentirnos mejor.

¿Qué son el sobrepeso y la obesidad?

Lo primero que debemos hacer es calcular de forma objetiva cuál es nuestra situación. Para ello, existe el índice de masa corporal (IMC) que pone en relación el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

Los niveles que exponen desde la Organización Mundial de la Salud son los siguientes:

– Un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso.

– Un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.

Eso sí, hemos de tener en cuenta que estas mediciones de IMC son solo una referencia, puesto que es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades. Sin embargo, conviene tenerlo como valor indicativo.

 

Los riesgos

Dejando de lado la estética contar con un índice de masa elevado es un factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, trastornos del aparato locomotor como la artritis y algunos cánceres como el de mama y colon.  Asimismo, según un estudio reciente publicado por Medical News Today, también se vincula el sobrepeso y la obesidad con un inicio más temprano de la enfermedad de Alzheimer.

 

Cómo combatir el sobrepeso y la obesidad

La OMS hace una serie de recomendaciones a las instituciones para que fomenten hábitos de vida saludables entre la sociedad. Sin embargo, lo cierto es que la última palabra la tiene el propio individuo y por ello, el organismo extiende una serie de consejos que se pueden poner en práctica para combatir la obesidad:

– Limitar la ingesta energética procedente de la cantidad de grasa total y de azúcares.

– Aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos;

– Realizar una actividad física periódica ( 60 minutos diarios para los jóvenes y 150 minutos semanales para los adultos)

 

 Una buena alimentación, tu mejor combustible

 Debes tener presente que la alimentación es el combustible que utilizas para tu día a día, por ello, una buena alimentación te ayudará a mejorar tu rendimiento en todos los sentidos tanto intelectual como físico.

A nivel laboral, que es el tema en el que profundizamos hoy, existen alimentos o grupos de alimentos que, por su composición, potencian o favorecen la productividad laboral, puesto que disminuyen la sensación de fatiga y aumentan la capacidad de concentración.

Desde Unipresalud, empresa especializada en la gestión de la salud y seguridad de los trabajadores, han hecho un informe en el que se recogen algunas de las claves y alimentos para mantener una dieta equilibrada en el trabajo: “Lo más importante es que la dieta sea variada, de modo que contenga todos los ingredientes para evitar carencias y favorecer un mejor estado de salud de los trabajadores”, afirman.  De este modo, los expertos han hecho un listado de siete alimentos que –aseguran- nos permitirán tener un mayor rendimiento:

– Cereales: las barritas de cereales son buenos aliados para aumentar la productividad, si bien debes tener en cuenta el contenido en azúcar, selecciona aquellas que contengan un índice menor de dulce.

– Fruta: sin importar cuál y sin excederse en el consumo de solamente una de ellas, la fruta aporta energía y fuerza a los trabajadores.

– Verdura:aporta vitaminas importantes para el cuerpo humano.

– Pescado: el salmón, la sardina o el atún son una fuente de nutrientes y vitaminas en la dieta diaria.

– Carne: para aprovechar al máximo sus propiedades es aconsejable cocinarla a la plancha, al horno o a la parrilla, evitando tanto las preparaciones con salsas como los fritos o las féculas grasas.

– Frutos secos:nueces, almendras, avellanas… todo tipo de frutos secos aportan gran cantidad de ácidos omega 3, omega 6 y vitaminas que contribuyen a mantener la mente ágil y fuerte.

– Chocolate/ cacao: es recomendable el consumo de entre 25 y 30 gramos de chocolate al día, ya que es un estimulante natural que mejora el estado de ánimo y la concentración.De este modo, una adecuada combinación de los alimentos de cada grupo, permite mantener una alimentación equilibrada. Sin embargo, una alimentación monótona, austera, y con ausencia de algunos de estos elementos fundamentales para el organismo puede afectar al estado físico del empleado. “Disminución de reflejos, falta de interés o irritabilidad son algunos de los síntomas que aparecen cuando el trabajador no mantiene una dieta variada y rica en vitaminas y proteínas”, señala Óscar Galindo, médico especialista en Medicina del Trabajo y director de Salud Laboral en Unipresalud.

 

No sólo lo que comemos es importante

Ya hemos visto que aquello que metes cada día en el tupper es importante, sin embargo, tus hábitos en torno a la comida también lo son: “No sólo el equilibrio nutricional del menú afecta a la jornada laboral, sino también ciertas actitudes que interfieren en la alimentación como no respetar la pausa para comer o hacerlo mientras se trabaja delante del ordenador”, señalan.

Así, si se respetan los descansos, se favorece el bienestar y la salud del trabajador y se repercute positivamente en la productividad de la empresa.  «Es muy importante respetar los tiempos para cada cosa. Hay momentos para trabajar y otros para descansar y alimentarse. Una buena coordinación de los tiempos destinados a cada tarea facilitará que el trabajador pueda estar en el estado óptimo para rendir mejor», afirman.